Si tú me dices ven, lo dejo todo… Menos los vinos de Jerez

“Lo importante no es ser alto, lo importante es estar a la altura”.

     Esta frase me viene al pelo no solo por mi 1.66, sino por el enorme compromiso que asumo en este nuevo proyecto. Estar a la altura es lo que pretendo a partir de este momento en el Blog de mi amigo y admirado compañero Rafa da Silva. Para ello, mi primer post lo dedico a los vinos más intrigantes y emocionales del mundo, los vinos de Jerez, tan cerca y a la vez tan lejos de los sentidos de curiosos y amantes del vino. Espero, querido lector, que mis letras sirvan para despertar, cuando menos, tu curiosidad por estos vinos, que los pruebes o les des otra oportunidad, porque de verdad no sabes lo que te estas perdiendo.
         Desconocidos para unos, incomprendidos para otros y perfectos para los más devotos, los vinos de jerez tienen la capacidad única de no dejar indiferente a  nadie y siempre establecer debate en torno a ellos. El hecho de encontrarte lejos de la provincia de Cádiz aumenta más, si cabe,  la curiosidad por entender y comprender, como se merecen, unos vinos que están  cargados de historia y que han sido compañeros de grandes viajes y descubrimientos,  que forman parte de nuestro patrimonio gastronómico, y lo mejor de todo, que nos ofrecen la posibilidad de poder bebernos su pasado.
El arrumbador, las manos responsables
de que el sherry no pierda su magia en
cada uno de sus delicados pasos
          Es verdad que no es fácil su interpretación, máxime en zonas donde no hay una extensa cultura de estas joyas, parte por desconocimiento y parte por el ”mal uso”  que se hace de ellos, acabando en el mejor de los casos en la cocina complementando algún guisote muy agradecido. Quizás todo ello se deba a una falta de educación  vinícola, que con los vinos de Jerez se multiplica y  que sobre todo dispara  las dudas a la hora de la compra por parte del consumidor de a pie.
         Aún con todo esto, nunca es tarde para sumergirse en el apasionado mundo del Sherry, sobre todo por el beneficio y disfrute propio. La clave está en coincidir con un estilo acorde para el momento, capaz de convertir tu primer contacto con la enología jerezana  en inolvidable. Si no es así, paciencia, porque lo que no te ha gustado te fascinará, ya que “los Jerezes” son como las primeras experiencias gastronómicas de la infancia, aquellos alimentos que en un principio rechazaban los inocentes sentidos,  pero cuyo sabor y aroma se instalaban en la memoria sin prisa de irse, para despertarse inesperadamente tiempo después  y convertirse en favoritos.
El mágico velo flor que aporta lo mejores matices 
de la crianza biológica
Los vinos de Jerez son la sutileza organoléptica, muestran una paleta de colores perfecta, con el protagonismo solamente de uvas blancas, que van  desde el pajizo  cristalino, pasando por el impactante oro viejo o yodo, hasta un romántico caoba. En nariz son delicados, rebeldes en algunos casos, traviesos, marinos y sobre todo únicos. En boca son placenteros, armónicos, delicados y texturizados.
Son realmente especiales  por su versatilidad tanto en la mesa como en la vida misma, acompañan perfectamente infinidad de recetas, afinan las carnes, exaltan los productos del mar, solucionan maridajes imposibles, realzan platos simples… Además son perfectos compañeros de lectura, amistad, creatividad, meditación, música, amor, etc…
        Sin duda merecen tu atención, pero has de saber que odian el lenguaje peyorativo y que no les gustan las prisas, así que búscalos con calma no te vaya a pasar como al ansioso Fortunato del cuento de Poe “El Barril de Amontillado”; agradecen que les hagas una visita al menos una vez en tu vida y tienen mucho que decirte y enseñarte. Encuentra un Tabanco, pide un Jerez, percibe todo lo que sucede a tu alrededor, mantén la vista despierta,  el oído alerta y disfruta de la sensación  de creer estar bebiéndote el mar.
 
Antonio Flores, enólogo de Gonzalez Byass,
cuidando su querido TIO PEPE
“No hay zona en el mundo con más pasión y cariño por la cultura del vino. Es el paraíso del misterio vinícola, es la esencia y el arte disfrutado en copa, es la cuna de la crianza biológica o velo de flor, es albero en tus pies y cielo en tus sentidos, es pasado presente y futuro, es inspiración literaria, es sabor a sal, es sonido silencioso de catedrales sin culto,
es amor por el vino, es….. el marco de Jerez.”

Cinco pistas gastronómicas y una visita que no te has de perder en tu próximo viaje a
El Marco de Jerez

Restaurante La Carboná (Jerez de la Frontera)
Taberna der Guerrita (Sanlúcar de Barrameda)
La Taberna del Chef del Mar (El Puerto de Santa Maria)
Restaurante Aponiente (El Puerto de Santa Maria)
Restaurante El Campero(Barbate)

Os recomiendo visitar Bodegas González Byass, uno de mis referentes personales dentro del Marco de Jerez y descubrirás lo que es la emoción de verdad.

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