La Cocina de Autor, según Vázquez Montalbán y Pepe Carvalho

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Sin duda, uno de los mejores autores de novela negra en lengua castellana, Manuel Vázquez Montalbán, fue también un prolífico escritor gastronómico. Su creación más famosa, Pepe Carvalho, un atípico detective que tiene como base de operaciones una convulsa, hermosamente charnega y mestiza Barcelona del último cuarto del siglo XX, es también, un concienzudo pesquisidor culinario, que acompañado por su inseparable ayudante Biscuter (Josep Plegamans), se sumerge en suculentas aventuras que Manuel plasma en varias de sus novelas

Desconocía esta faceta del investigador privado, hasta que el azar quiso que se cruzara en mi camino el libro La Cocina de Autor de Pepe Carvalho, un fantástico volumen donde Vázquez Montalbán relata lo que sabe de los más prestigiosos cocineros, así como el modo en que se conocieron, junto con alguna de sus mejores recetas del momento, no falta ninguno Martín Berasategui, Fermí Puig, los hermanos Oyarbide, Neichel, Carles Gaig, de la Osa, Adriá, Arzak, Ruscalleda, Paul Schiff y su Hacienda de Marbella, por supuesto, Santi Santamaría… La lista incluye 77 nombres, que el flamante autor considera la punta de lanza del talento creativo en la cocina española, y algunas recetas que hoy son verdaderos clásicos. Hacía mucho tiempo que no echaba una ojeada a este libro y hoy, releyendo tranquilamente, descubro que me gusta mucho más ahora que cuando lo compré, no recuerdo ni cuando; el ejemplar que yo poseo es de la primera edición de 2002, y me resulta muy agradable, ver quince años después que hubo una época en que, los grandes de la restauración patria, no tenían complejo en reconocer que eran cocineros, propietarios de negocios, que por fortuna tenían un buen volumen de clientes y no sentían vergüenza en mostrar su feliz sobrepeso; hoy dia hasta el señor de la etiqueta de Cruzcampo, que antaño mostraba un orondo y sonriente señor que presupongo bávaro, ha sido sustituido por un señor con cara de pasar más tiempo con sus cinco piezas de fruta y en el gimnasio que disfrutando de una buena cerveza; viendo las fotos del libro y comparando con la imagen pública de los guisanderos más mediáticos de la actualidad, acabo de darme cuenta que lo único que falta para que un cocinero se convierta en la vulgar copia del vulgar Josef Ajram es que se haga algún reto Red Bull y se tatúe genialidades literarias como… where is the limit?.. Ahí lo dejo y me vuelvo a hablar del libro que para eso he venido.

Aunque la edición de 2002 ya está descatalogada, hay una nueva reedición de 2014 que sigue a la venta y que está complementada con el resto de volúmenes de la serie Carlvalho Gastronómico, dedicados al vino, a la cocina de los mediterráneos, la del mestizaje la de los finisterres y su imprescindible guía de restaurantes obligatorios, os lo recomiendo. El material está distribuido dentro del libro de forma enciclopédica, por orden alfabético de cocineros (inteligente forma de no herir egos) una receta de cada uno de los oficiantes y fotos de la mayoría de los platos, extractos de las novelas donde aparecen algunos de los restaurantes, es divertido y de lectura ligera y se agradecen buenas recetas con mucha verdad en ellas.

Poco más que contaros sobre esto, asi que me voy para el catre, no sin antes dejaros otra muestra del talento de este genial escritor, poeta, periodista, intelectual en definitiva, eso si acompañada de un poco de música… Inútil escrutar tan alto cielo, un poema de Vázquez Montalbán, la voz de Loquillo y la Música del cantautor y también poeta, Gabriel Sopeña, que lo disfruteis.

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